Diputados de Panamá denunciaron presiones de China por Taiwán

Un grupo de diputados de Panamá denunció una injerencia de China en las decisiones de la Asamblea Nacional, después de que la representación diplomática china cuestionara la creación de un espacio parlamentario de intercambio con Taiwán.
La controversia comenzó con la conformación del Grupo Multipartidista de Intercambio Parlamentario Panamá–Yuan Legislativo de Taiwán. La iniciativa reunió la firma de 45 legisladores de distintas bancadas, sobre un total de 71 integrantes de la Asamblea.
La Embajada de China expresó su rechazo y pidió a los diputados que respetaran la política exterior panameña, abandonaran los acercamientos con Taiwán y rectificaran su posición. Panamá mantiene relaciones diplomáticas con la República Popular China desde 2017 y no reconoce oficialmente a Taiwán como Estado independiente.
Los legisladores respondieron que la conducción de las relaciones diplomáticas corresponde al Poder Ejecutivo, pero defendieron la autonomía de la Asamblea para mantener intercambios con otros parlamentos. También aclararon que el grupo no pretende modificar la política exterior del país.
Medin Jiménez, presidente del nuevo espacio parlamentario, sostuvo que la iniciativa busca establecer vínculos legislativos y promover oportunidades económicas, comerciales y tecnológicas. El diputado rechazó que una representación extranjera determine con qué instituciones pueden relacionarse los miembros de la Asamblea.
Entre los objetivos mencionados aparecen el intercambio parlamentario, la promoción de inversiones, el comercio y el conocimiento en sectores tecnológicos. Los impulsores destacaron especialmente la experiencia de Taiwán en semiconductores e innovación.
El diputado independiente Luis Duke señaló que el vínculo puede aportar conocimientos a los planes de Panamá para desarrollar capacidades en la industria de semiconductores. José Pérez Barboni, del Movimiento Otro Camino, también cuestionó el tono del comunicado diplomático chino.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, tomó distancia de la iniciativa y señaló que no cuenta con el respaldo del Ejecutivo. La discusión seguirá abierta entre la competencia del Gobierno para dirigir la política exterior y la autonomía que reclama el Poder Legislativo para sus intercambios institucionales.

